Mide como 1.85, tiene bigote típico mexicano, siempre usa camisilla negra rota, está lleno de tatuajes, el pelo largo y lustroso y una gorra desteñida. A veces también tiene un palillo en la boca.
En México como en Colombia la gente se las apaña como puede, por eso hay gente en los semáforos, hay venta de tacos en cada esquina de la ciudad y piden dinero en mi puerta 4 veces al día diferentes personas con el mismo rostro de desamparo. Chuy hace parte del gremio de los franeleros, como su nombre lo indica, con una franela le abren el paso a conductores de todas las índoles. Los franeleros son los encargados de conseguir aparcamiento en la calle, de cuidar el automóvil y a cambio unos cuantos pesos mexicanos. Yo creo que Chuy, cada vez que recibe alguna moneda se va de una a comprar tacos al puesto ambulante que está en la esquina, eso explicaría lo del palillo. Aunque siempre tengo la impresión de que no le dan nada porque nunca lo he visto ayudar a nadie con su carro, a veces se queda sentado en las bancas del parque con las nalgas en la silla y las piernas abiertas casi tocando el suelo, las manos entrelazadas sobre la cabeza, silbando y el palillo de dientes asomándose cuando vocifera "ay mi reina, cuando me vas a dar una miradita." Prometo que antes de irme no solo le daré una mirada sino que me quedaré conversando con él. ¿Chuy, porqué siempre tienes tanta hambre en los ojos?
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